Título original: Y Julia retó a los dioses.

Título: Y Julia retó a los dioses.

Autor: Santiago Posteguillo.

Número de páginas: 712.

Sinopsis

Mantenerse en lo alto es mucho más difícil que llegar. Julia está en la cúspide de su poder, pero la traición y la división familiar amenazan con echarlo todo a perder. Para colmo de males, el médico Galeno diagnostica que la emperatriz padece lo que él, en griego, llama karkinos, y que los romanos, en latín, denominan cáncer. El enfrentamiento brutal entre sus dos hijos aboca la dinastía de Julia al colapso. En medio del dolor físico y moral que padece la augusta, cualquiera se hubiera rendido. Se acumulan tantos desastres que Julia siente que es como si luchara contra los dioses de Roma. Pero, en medio del caos, una historia de amor más fuerte que la muerte, una pasión capaz de superar pruebas imposibles emerge al rescate de Julia. Nada está perdido. La partida por el control del imperio continúa.

Opinión personal sin spoilers

No soy consumidor habitual de novela histórica, pero de vez en cuando me aventuro con alguna sobre todo si viene recomendada por un gran amigo. Este es el caso, y como en todas las anteriores ocasiones, no me ha defraudado.

Lo primero que tengo que decir es que hay una entrega anterior (Yo, Julia) que no he leído. Lo digo porque no me ha hecho falta para disfrutar de la historia y aunque supongo que si lees la otra primero captarás más detalles en esta, no parece ser necesario.

Dicho esto, arrancamos. La trama comienza con una disputa entre los dioses. Algunos de ellos están ofendidos porque Julia, que no tiene ascendencia Romana, haya ganado tanto poder en el imperio. Temen que el control vaya a recaer en “extranjeros” y se aleje del linaje romano. Y este es precisamente el objetivo de Julia, asegurarse de que su familia forme una dinastía que gobierne el imperio para siempre. ¿Por qué? Pues por muchos motivos, uno de los cuales, por supuesto es la ambición, pero otro es la creencia de que pueden asegurar e incluso expandir sus fronteras, hacerlo más glorioso que nunca y mejor, mas justo y beneficioso para todos los pueblos que engloba.

Y pese a que su intención es en cierta medida bienintencionada, tendrá que luchar contra todas las adversidades que se le pongan por delante. Estas vendrán de la mano de los dioses, que la someterán a una prueba tras otra enviando enemigos y calamidades. Julia no tendrá otro remedio que enfrentarse con las limitadas armas de una mujer de aquella época contra lo que arremete contra ella… y los suyos.

Afrontará intrigas, traiciones, crisis económicas, políticas y militares, enfermedades y muerte. Todo ello narrado de forma amena y sin gran sobrecarga en las descripciones. Hay datos (qué esperabas, es una novela histórica), pero no rompen el ritmo de la historia y no saturan (te lo dice alguien a quien no le entusiasma la historia). También hay acción y si bien las batallas no pueden ser denominadas épicas, Posteguillo ha conseguido narrarlas de manera que sean entretenidas sin llegar a hacerse pesadas. Me parece todo un logro.

Paso a lo no tan positivo, dos cosas: un pequeño detalle y una impresión personal.

Lo primero son los latinajos. Entiendo que queden bonitos y habrá toda una labor de investigación y estudio detrás de ellos, pero a mi personalmente me sobraron. Supongo que habrá a quien les entusiasme, pero si bien no llegan a romper el ritmo de lectura, no aportan nada (para mí).

Lo segundo y más importante es la naturaleza de Julia. Sé que esto es una opinión muy personal y que posiblemente pocos compartan, pero ahí va. Aunque soy plenamente consciente de que los recursos de una mujer de aquella época eran limitados, no me gustó la manera en que se plasma el cómo los utiliza. No empatice con ella hasta casi el final (y poco) y en la mayoría de los casos (sobre todo al principio) llegue a aborrecerla. Para mi representa todo lo deleznable que puede tener una persona y, por ende, una mujer. Se la muestra como manipuladora, controladora, egoísta, interesada, creadora de monstruos… y todo ello mezclado con un espíritu de sacrificio considerable, trazas de debilidad y sentimientos que (personalmente) te hacen pensar “tú te lo has buscado [inserta aquí el insulto que prefieras]”. Si la intención era el crear una especie de anti-héroe, me como mis palabras y acepto que está muy bien conseguido, si no…, pues leer sobre como alguien que no te gusta va superando prueba tras prueba para conseguir algo de dudosa moralidad envuelto como un regalo por una capa de (supuestas) buenas intenciones y sentimientos encontrados… no sé. Desde luego he de reconocer que Julia es un personaje muy potente, pero a mí en ciertos momentos me provocó un fuerte rechazo y creo que se podía haber ofrecido la misma imagen de fortaleza sin tener que recurrir a tópicos que no ayudan en nada a la imagen de la mujer. Repito, es mi opinión. Es posible que otros lo vean de manera totalmente opuesta a como yo lo hago.

Concluyo, que me eternizo. Siempre recomendaré una novela histórica a no ser que me haya gustado muy poco y este no es el caso. Me parece muy entretenida, fácil de leer lo cual siempre es de agradecer en este género, y que puede gustar a todo tipo de públicos.

Valoración: 7/10

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