
Título original: The trouble with peace.
Título: El problema de la paz.
Autor: Joe Abercrombie.
Número de páginas: 712.
Sinopsis
Conspiración. Traición. Rebelión. La paz es solo otro tipo de campo de batalla…
A pesar de los reveses sufridos, no hay nada que se interponga en el camino de Savine dan Glokta, en el pasado la inversora más poderosa de Adua, cuando ha puesto su ambición en un objetivo.
Para héroes como Leo dan Brock y Stour Ocaso la paz no es más que un inconveniente que debe remediarse cuanto antes. Pero primero hay que alimentar agravios y reunir aliados. Entre tanto, Rikke tiene que dominar el ojo largo… antes de que su poder acabe con ella.
En todos los sectores de la sociedad anida el descontento. Los Rompedores aún acechan en la clandestinidad, tramando planes para llevar a cabo el Gran Cambio que por fin libere al pueblo, mientras los nobles descontentos tratan de aumentar su influencia y sus prebendas.
Orso intenta hallar un camino seguro en el laberinto de cuchillos que es la política, pero sus deudas y sus enemigos no dejan de aumentar.
Ninguna alianza, ninguna amistad, ninguna paz, dura para siempre.
Opinión personal sin spoilers
Segunda entrega de la trilogía de La era de la locura del maestro Joe Abercrombie. Olvidados de refugio o consuelo y preparaos para una inmersión brutal en la política más despiadada. La guerra es inevitable y cualquier atisbo de paz solo una pausa incómoda. No hay héroes, solo supervivientes con cicatrices.
El problema de la paz continúa la trilogía que Joe Abercrombie inició con Un poco de odio, y lo hace con la misma maestría narrativa, pero elevando aún más la apuesta. El mundo del Círculo sigue girando, y lo hace cada vez más rápido, más sucio y más sangriento. La revolución industrial avanza sin freno, y con ella, el descontento social, las conspiraciones políticas y las guerras que nunca terminan del todo. Porque si algo nos deja claro Abercrombie es que la paz es solo una pausa entre dos carnicerías.
Los personajes que conocimos en la primera entrega —esa nueva generación de hijos de leyendas— se consolidan aquí como protagonistas absolutos. Rikke lucha por controlar el ojo largo mientras el destino le pisa los talones. Leo dan Brock, cada vez más convencido de su papel como héroe, se lanza a una guerra que nadie quiere, pero que todos necesitan. Savine dan Glokta, tras caer desde lo más alto, se reinventa con una ambición que no conoce límites. Y Orso… bueno, Orso sigue siendo Orso, pero ahora con más enemigos, más deudas y menos escapatoria.
Abercrombie sigue haciendo lo que mejor sabe: construir personajes complejos, contradictorios y absolutamente memorables. Las relaciones entre ellos se tensan, se rompen, se redefinen. He de decir que el ritmo es un poco más pausado, sobre todo al comienzo del libro… y es que ese también es el problema de la paz, que el compás se ralentiza para acomodar los planes, las conjuras, las conspiraciones. Los que continúan sin cambios son los diálogos afilados como cuchillas y el humor negro, que sigue siendo el condimento perfecto para esta fantasía oscura que no da tregua.
En esta novela vamos a encontrar evolución, tanto en el mundo como en la narrativa. La política se vuelve más turbia, la lucha de clases más cruda, y los Rompedores —esa chispa de revolución— amenazan con incendiarlo todo. La paz, como bien dice el título, es el verdadero problema. Porque en este universo, la guerra al menos tiene reglas.
El final, sin entrar en spoilers, es una bomba emocional y sin ninguna duda lo mejor de este libro. No es que te deje con hambre de más: te deja con el estómago vacío y temblando. Y sabiendo que lo que viene en la tercera entrega puede ser aún más brutal.
En resumen: si os gustó la primera entrega, esta, siendo diferente, está a la altura. Y si aún no habéis empezado… ¿a qué estáis esperando?
Valoración: 8/10