
Título original: Ilium.
Título: Ilión.
Autor: Dan Simmons.
Número de páginas: 688.
Sinopsis
En un lejano futuro, la guerra de Troya estalla a la sombra del monte Olimpo de Marte, bajo la atenta mirada de Zeus y los suyos. Empiezan las sucias batallas entre los dioses más vengativos. En la Tierra, los pocos humanos que quedan persiguen un pasado perdido y una verdad devastadora. Mientras tanto, cuatro máquinas sensibles parten del espacio jupiterino para investigar e intentar acabar con las emisiones potencialmente catastróficas que emanan de la cima de una alta montaña en la superficie habitada del planeta rojo.
Ilión es la inolvidable novela en que Dan Simmons, autor clave de la ciencia ficción moderna, recrea uno de los grandes mitos literarios de la humanidad. Bienvenidos a una obra única e irrepetible que ya ha maravillado a millones de lectores en todo el mundo.
Opinión personal sin spoilers
Primera parte de esta deslumbrante bilogía de Dan Simmons, que casi me derrota antes de empezar. Estuve tentado de abandonarla antes de las cincuenta primeras páginas… y nunca me he alegrado más de no hacerlo.
Al principio, confieso que estaba más perdido que un pulpo en un garaje. Tres tramas que no entendía, dos de ellas aburridas hasta la desesperación. Pero Simmons juega precisamente con esa confusión inicial: te lanza de golpe a un universo complejo, sin manual de instrucciones ni glosario, obligándote a nadar entre física cuántica, astronomía y referencias literarias a Proust y Shakespeare. Es un arranque duro, sí, pero también un reto que merece la pena aceptar.
La novela se articula en tres grandes hilos narrativos. Por un lado, tenemos la parte correspondiente a la Ilíada, siendo los dioses griegos post-humanos con una tecnología tan avanzada que realmente los hace parecer dioses y que han terraformado Marte para desarrollar con los humanos la épica guerra de Troya. Por otro lado tenemos a los moravecs, robots liberados de la humanidad que habitan más allá del cinturón de asteroides, en Júpiter, y que, alertados por la extraña actividad cuántica en Marte, deciden enviar una expedición a investigar. Estos moravecs son muy peculiares y entre sus varias extravagancias está su pasión por los escritores humanos clásicos como Marel Proust y William Shakespeare (pero claro, en las primeras páginas eso es más un coñazo que otra cosa). Por último tenemos a la sociedad decadente de la Tierra, adultos malcriados que viven en una fiesta perpetua, asistidos por robots que hacen todo por ellos.
Este mosaico de voces puede resultar abrumador al inicio, pero una vez superado el escollo, la recompensa es inmensa. Simmons demuestra un conocimiento enciclopédico de los temas que aborda, pero lo combina con un estilo sorprendentemente ligero y con un humor que recuerda al de Andy Weir (aunque, en mi opinión, Weir lo maneja con más soltura).
Y a todo este guirigay, Dan Simmons te lanza sin ninguna explicación previa, sin glosario de términos y teniendo que (malamente) entender conceptos de física cuántica, astronomía, literatura antigua (Proust y Shakespeare), etc. Es un comienzo muy duro. Tan duro que estuve a punto de abandonar la lectura. Por suerte no lo hice y descubrí uno de los libros que más me han gustado no solo en los últimos años, sino que diría en toda mi vida. Asumo que mi debilidad por la guerra de Troya ha contribuido, y no poco, a esta opinión. Y es que una vez pasado este (gran) escollo, el estilo de Dan Simmons es relativamente ligero. Se nota que sabe mucho de los temas sobre los que escribe, pero también se nota el esfuerzo por hacer amena la lectura.
En resumen: una obra excepcional de ciencia ficción. Si logras atravesar esas primeras páginas áridas, descubrirás una novela divertida, fascinante, trepidante y absolutamente inolvidable.
Valoración: 9/10